silla y escalera

17 de febrero de 2005

El misterio del Bono-Taxi

La historia es de hace un año, pero como es muy posible que vuelva a repetirse (y que se le repita a alguien más) aquí la traigo:

El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y el Instituto Foral de Bienestar Social de la Diputación Foral de Álava conceden el llamado bono-taxi. Se trata de una ayuda económica para personas con discapacidad física que les permite rebajar los gastos ocasionados por desplazamientos en taxi.

A comienzos del año pasado empecé a utilizar la silla de ruedas eléctrica, por lo que ya no podía desplazarme a mi lugar de trabajo en mi coche. Así que decidí solicitar el bono-taxi, del que había oído hablar. Adelanto que no me lo concedieron; pero a partir de ahí, mi interés por el Programa de Bono-Taxi comenzó a crecer de un modo que podríamos calificar de "detectivesco". Este es el relato de mis pesquisas.



Para empezar, debo decir que no he sido capaz de hallar, ni en el BOPV (Boletín Oficial del País Vasco) ni en el BOTHA (Boletín Oficial del Territorio Histórico de Álava), ningún decreto, normativa u otro tipo de escrito que regule de forma oficial los dos programas de bono-taxi que he mencionado al principio. Sí he podido encontrar, en cambio, el texto que regula el Programa Bono-Taxi en Llodio, el otro municipio alavés que cuenta con dicho programa.

La web del Instituto Foral de Bienestar Social dispone de una información muy útil y bastante bien organizada. Pues bien, la única de las "Prestaciones Económicas a Personas y Familias" que no dispone de normativa al respecto es la dedicada a su Programa de Bono-Taxi. La única información de que dispone es la lista de requisitos para poder solicitar las prestaciones del Programa Bono-Taxi. Son estos:
"- Tener entre 12 y 65 años de edad, pudiendo ser este máximo de 70 años para personas que han sido beneficiarias del Programa con anterioridad al cumplimiento de 65 años.
- Tener empadronamiento en el municipio correspondiente, al menos con 1 año de antelación a la fecha de presentación de la solicitud.
- Estar afectadas por pérdidas funcionales o anatómicas o por deformaciones esenciales que, en grado igual o superior al 33%, les dificulten gravemente la utilización de transportes colectivos, de acuerdo con el baremo específico establecido.
- No encontrarse imposibilitado para efectuar desplazamientos fuera de su domicilio habitual.
- No estar afectado por una minusvalía psíquica o enfermedad mental, que les impida el desarrollo de una vida social autónoma."
La web del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, por su parte, dispone de una página informativa, en la que se detallan cuáles son los requisitos para optar al bono-taxi. Son estos:
"- Tener entre 12 y 65 años (hasta 70 si anteriormente beneficiario).
- Estar empadronado en Vitoria-Gasteiz.
- No disfrutar de vehículo adaptado.
- Presentar dificultades de acceso al transporte público.
- No estar afectado por déficit mental que impida una vida autónoma.
- Informe favorable del Centro de Valoración de Minusvalías, sito en la c/ Manuel Iradier nº 27"
Sin embargo, el impreso que hay que cumplimentar para solicitar las prestaciones del Programa de Bono-Taxi del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz incluye la siguiente declaración que el solicitante debe firmar:
"DECLARA, no tener vehículo ADAPTADO para uso personal y/o no haber recibido ayuda para la adquisición y/o adaptación del vehículo y/o no haber solicitado exención fiscal del Impuesto de Matriculación por su condición de Minusvalía."
Como puede observarse, sólo la primera de esta sarta de declaraciones está incluida en la lista de requisitos expuesta en la página del Ayuntamiento. Obsérvese, asimismo, el nefasto uso de la conjunción doble "y/o". Según la Ortografía de la Lengua Española (párrafo 5.11.3.d), el signo de la barra
"d) Colocada entre dos palabras o entre una palabra y un morfema, puede indicar también la existencia de dos o más opciones posibles. En este caso no se escribe entre espacios. Ejemplos:
El/los día/s detallado/s.
Es el tipo de bromas y/o mentiras piadosas que Inés no soportaba.

(Alfredo Bryce Echenique: La vida exagerada de Martín Romaña)"
Pero, aunque la lista ya se hace pesada, el goteo no termina aquí. Cuando el año pasado solicité la prestación del bono-taxi, pregunté por teléfono acerca de los requisitos y me informaron de que (además de otros requisitos que ya han aparecido) no podía tener carnet de conducir o, en caso de tenerlo, debería adjuntar un certificado médico en el que constase mi incapacidad para conducir.

Por supuesto, una vez tuve ante mis ojos el impreso, intenté hacerles comprender (¡debe ser que todavía me queda un ápice de ingenuidad!) que lo exigido por el impreso no se correspondía con lo que me habían informado por teléfono y que, además, la redacción del impreso ("... y/o... y/o...") significaba que bastaba con cumplir uno sólo de los puntos a declarar para que la declaración fuera totalmente válida. Por supuesto, la respuesta fue que daba igual cómo estuviera redactada la declaración; sólo vale lo que ellos exigen y punto.

En resumen: no obtuve la prestación (bueno, la obtuve durante dos meses, pero esa es otra historia) y sigo sin saber qué es realmente lo que la ley exige para que le sea concedido a uno el dichoso Bono-Taxi.

Nota final: por si alguien cree que el Bono-Taxi significa un "salvoconducto" para viajar gratis en taxi durante un año, hagamos cuentas: la prestación anual es de 700 euros; una carrera concertada (es decir, quedando de antemano con el taxista a una hora determinada) cuesta 12 euros en Vitoria-Gasteiz; si la carrera no es concertada, nada me asegura que pueda conseguir un taxi adaptado libre y llegar a tiempo al trabajo; por lo tanto, el Bono-Taxi me cubre los gastos para ir a mi trabajo durante 58 días al año (sin contar con que conviene volver a casa cada día). Y eso es todo... no demasiado, pero es algo.


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