silla y escalera

10 de marzo de 2005

El peso de la ley o cómo las plataformas elevadoras no suelen cumplirla

Ayer por la tarde tuve mi primera experiencia desagradable con una plataforma elevadora o salvaescaleras. Ocurrió en Medicentro de Vitoria-Gasteiz, cuando iba a acompañar a mi novia al médico.

Nada más entrar en las instalaciones, hay un pequeño espacio desde el que se accede a una escalera para subir y a otra para bajar, ambas dotadas de plataforma elevadora. Es decir, para acceder a cualquier instalación o consulta de Medicentro con una silla de ruedas no hay más remedio que usar una de las plataformas elevadoras.

Me costó bastante situarme en la plataforma para subir, ya que el acceso era lateral y con una silla de ruedas eléctrica la maniobra es mucho más complicada que si se entrara derecho en el sentido de las escaleras. Esto último no es posible, ya que la pequeña rampa móvil para acceder a la plataforma ha sido sustituida por un "tope" vertical fijo, supuestamente para evitar caidas a la hora de introducirse en la plataforma al bajar las escaleras.

Tras colocar mi silla en la rampa, accioné el botón para subir y el motor funcionó sin problemas. Sin embargo, al llegar a la altura del penúltimo escalón, la plataforma había cedido un poco, lo suficiente para toparse con el escalón e impedir que siguiera subiendo. Era de esperar: la plataforma no aguantó mi peso sumado al de la silla de ruedas (calculo que algo menos de 180 kilos entre los dos).



Al final, y resumiendo mucho, pude volver a bajar con la plataforma. Para cuando llegó el técnico de la empresa OTIS, yo ya estaba abajo y no fue necesario ningún rescate. Discutimos amigablemente, junto con la encargada de Medicentro, sobre las características de la plataforma que habían instalado (que no es la misma que aparece aquí arriba y en la página web de OTIS, sino otro modelo similar al que instala o instalaba Schindler).

De nuevo con la legislación a cuestas
El problema está muy extendido y la causa es, como en muchas otras ocasiones, que no se cumple la legislación al respecto.

El Gobierno Vasco-Eusko Jaurlaritza aprobó el "DECRETO 68/2000, de 11 de abril, por el que se aprueban las normas técnicas sobre condiciones de accesibilidad de los entornos urbanos, espacios públicos, edificaciones y sistemas de información y comunicación" (BOPV de 12 de junio de 2000). En su Anejo III sobre "Condiciones técnicas sobre accesibilidad en los edificios", el artículo 5, apartado 5.3.5.3.b) dice así (la negrita es mía):
b) Plataformas elevadoras de traslación oblicua.
1.– Su instalación quedará restringida como ayuda
técnica en las obras de reforma cuando no exista otra
posibilidad de eliminar una barrera existente.
2.– Las superficies de embarco y desembarco serán
las mismas que en el caso de aparatos elevadores de traslación
vertical.
3.– La plataforma tendrá unas dimensiones mínimas
de 1,25 m. de largo por 1,00 m. de ancho. Estará dotada
de barrera de protección y topes de seguridad para
impedir el deslizamiento de una silla de ruedas.
4.– Tendrá una capacidad de elevación como mínimo
de 250 Kg.
y una velocidad máxima de desplazamiento
de 0,1 m/sg., siempre y cuando lo permita la
normativa vigente.
5.– Las puertas de la plataforma serán de 0.80 m.
Haciendo caso omiso a la normativa, la plataforma instalada en Medicentro, al igual que la mayoría de las que conozco (por ejemplo la de Etxebide-Servicio Vasco de Vivienda, en casa del herrero...) tienen una capacidad de elevación máxima de sólo 150 Kg, aunque en ocasiones hayan podido con pesos mayores.

En casa de mi madre también tenemos instalada una de esas plataformas elevadoras para 150 Kg. Por supuesto, cuando vas a instalarla nadie te informa de la normativa vigente. De hecho, al comprar mi silla de ruedas eléctrica y sospechar los problemas que iba a tener con las plataformas, pregunté en Schindler sobre esa cuestión. La respuesta fue que la normativa del Gobierno Vasco exige 250 Kg, pero la mayoría de los modelos que se fabrican no soportan ese peso.

Visto lo visto, me parece que esta vez la norma está bien pensada. Sólo falta conseguir que se fabriquen plataformas que la cumplan. Casi nada...

3 comentarios:

Pau dijo...

Hola!
Yo tampoco conocía la normativa sobre el peso que soporta una plataforma salvaescaleras. Lo normal sería que la propia empresa que te lo instala te informe, digo yo.
Menos mal que tu percance no fuera mayor!
En mi casa instalamos una silla salvaescaleras de Servieleva, y bueno, en ese caso no hace falta que soporten tanto peso. Pero tu artículo me va de maravilla porque quería poner una plataforma en la entrada de casa.
Gracias y saludos!

Ricardo Gómez dijo...

Hola, Pau:

Disculpa que te responda tan tarde, pero tu comentario había ido a parar a la lista de Spam (que, por cierto, ni sabía que existía).

Tienes toda la razón en que tendrían que ser las propias empresas las que informaran, pero, claro, así se quedarían sin vender algún que otro modelo que no cumple la normativa de una comunidad autónoma y sí la de otra ;-).

Y, por supuesto, como las inspecciones son nulas, vía libre...

Un saludo,

Amelia dijo...

Madre mía, menos mal que la cosa no fue a mayores sino... Nosotros en casa de mis padres instalamos una silla salvaescaleras ya que son mayores y cada día les costaba más moverse por su propia casa y desde que la instalamos no paran! es una maravilla la verdad, de las mejores decisiones que tomamos. Están contentísimos y nosotros de verlos tan bien. Desde hace años lo que si que teníamos era una plataforma elevadora ya que en la entrada hay unos cuantos escalones y ha venido perfecta.Un saludo y muchas gracias por tu aporte!