silla y escalera

4 de mayo de 2005

A contracorriente

Leo en El Correo de ayer martes la siguiente noticia: "Los constructores piden que suba el precio de las viviendas protegidas".

Concretamente, y entre otras perlas, la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE) pide que el precio de las viviendas protegidas suba en la misma proporción que los pisos del mercado libre.

Esto me recuerda a aquel conocido chiste en el que un conductor va por la autovía y escucha por la radio: "¡Atención, tengan mucha precaución si circulan por la A-1! Hay un conductor suicida que circula en dirección contraria". Y nuestro conductor piensa: "¡¡La leche uno!! Ahí van uno..., dos..., tres..., cuatro..., cinco..."

Pues eso, mientras (casi) todo el mundo pone el grito en el cielo por los precios abusivos de la vivienda, nuestros amigos de la APCE pretenden que los demás conduzcamos en su misma dirección. No sé si quedarme con la APCE o con la esposa de Bush; el nivel humorístico está últimamente rozando la cumbre.