silla y escalera

20 de septiembre de 2005

Encuentre las diferencias

17:00 horas de la tarde. Una calle céntrica de mi ciudad. Parada de taxis. Señal de prohibido parar. No hay ningún taxi aparcado. Un turismo particular está estacionado en la parada. Un policía municipal pasa por ahí, ve el turismo y le pone una multa. Al cabo de unos minutos, llega la grúa y se lleva el turismo.

17:00 horas de la tarde. Una calle céntrica de mi ciudad. Zona de estacionamiento reservada para carga y descarga. Señal de prohibido parar. No hay ningún vehículo comercial en la zona. Un turismo particular está estacionado en la zona reservada. Un policía municipal pasa por ahí, ve el turismo y le pone una multa. Al cabo de unos minutos, llega la grúa y se lleva el turismo.

17:00 horas de la tarde. Una calle céntrica de mi ciudad. Zona de estacionamiento reservada a discapacitados. Señal de prohibido parar. Un turismo particular sin tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad está estacionado en la zona reservada. Un policía municipal pasa por ahí, mira al turismo de reojo y pasa de largo. Al cabo de unos minutos, llega un vehículo conducido por una persona discapacitada que pensaba estacionar allí. Tiene que seguir su camino

14 de septiembre de 2005

Demanda de pisos adaptados y soluciones "imaginativas"

En su edición de Álava, El Correo publica hoy una noticia sobre el sorteo de vivendas de protección oficial que realizó ayer el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.

El penúltimo párrafo del texto de El Correo no tiene desperdicio, así que no me resisto a reproducirlo aquí:

Preguntado por los pisos reservados para discapacitados que se han quedado sin adjudicar por falta de demanda, tanto en el sorteo de ayer -que ascendieron a 26-, como en otros anteriores, el presidente de la Corporación aseguró haber movido ya ficha. «Nos hemos dirigido al Gobierno vasco para solicitarles que se desclasifiquen estas casas, de manera que el resto de personas puedan optar a ellas en las rifas siguientes», señaló.

Dos cuestiones:

1. La premisa es totalmente falsa: las viviendas reservadas a personas con discapacidad no se han quedado sin adjudicar "por falta de demanda". Demanda existe, y puedo dar fe de ello ya que llevo "demandando" una vivienda de protección oficial adaptada desde hace unos tres años, sin éxito. Y estoy seguro de que no seré el único en Vitoria-Gasteiz.

2. La "solución" que ha salido del cacumen del alcalde (o del asesor de turno) también lleva traca: como nadie las quiere, se descalifican y a otra cosa. Dado que, como digo, la premisa es falsa, la demanda existe (aunque, claro, no se refleje en las listas de Etxebide-Servicio Vasco de Vivienda) y dado que el cupo de viviendas adaptadas existe ya, ¿no sería una solución más acertada modificar las condiciones para acceder a dichas viviendas adaptadas, de modo que personas con discapacidad que, como yo, venimos demandando una podamos entrar en los sorteos?

Se alquila razón

Este problema y la solicitud de modificación de la normativa actual para que las personas con problemas de movilidad podamos acceder a las VPO fue llevado por mí al Ararteko (Defensor del Pueblo Vasco) el pasado mes de abril, pero parece que se ha desentendido del tema, alegando que "No entra dentro de nuestras facultades de intervención sustituir a las administraciones en cuestiones de su competencia como puede ser establecer las líneas de actuación de sus políticas públicas excepto en los casos anteriores". Y eso a pesar de que en su sitio web dicen que, entre las cosas que hace la Institución del Ararteko, "Proponemos soluciones y promovemos modificaciones de las leyes". ¿No es esto último lo que solicito?

5 de septiembre de 2005

¡Que vuelva Maite!

Hasta el curso pasado, Maite ha trabajado en el Campus de Álava de la UPV/EHU en aspectos relacionados con la discapacidad.

La labor realizada por Maite ha sido digna de elogio; no sólo ayudando individualmente a los alumnos y alumnas con discapacidad del Campus, sino también interviniendo de forma muy activa en la mejora del diseño y la accesibilidad de los distintos edificios del Campus.

Pero una decisión desafortunada (para ser suave) del Rectorado ha hecho que Maite deje la UPV/EHU. Se convocó una plaza y a Maite no se le valoraron los años de trabajo y experiencia en la UPV, por lo que quedó fuera. Se recogieron muchas firmas de protesta por la decisión y se enviaron al Rectorado, pero sin resultado.

Ahora comenzamos un nuevo curso, y tanto aquellas personas con discapacidad, como el resto de los "habitantes" del Campus de Álava, necesitamos a Maite.

Los alumnos y alumnas notarán, sin duda, su falta; por ejemplo, a la hora de moverse por el Campus, donde todavía se precisan algunas mejoras en la accesibilidad, a pesar de los esfuerzos y la insistencia de Maite en estos años.

Otros notaremos su ausencia en el interés que ha mostrado por nuestros problemas, incluso por aquellos que quedaban fuera de sus tareas y en los que siempre ha estado dispuesta a echar un cable, y a mover Roma con Santiago si era preciso. Y echaremos en falta su sonrisa y su empuje.

Puede que sea ya tarde, o puede que no, pero queremos y necesitamos que vuelva Maite.

2 de septiembre de 2005

Diseño para todos

Para moverme entre mi casa y el centro de la ciudad, debo pasar por una media de tres rampas, construidas al lado de escaleras. Una de ellas, la más larga, es una rampa con cinco tramos en zig-zag de unos seis metros cada uno. Ayer, cuando volvía a casa y me disponía a bajar esa rampa, una señora de unos 60 años de edad se quedó mirando a las escaleras y, tras meditar unos segundos, me siguió a través de la rampa. Cuando llevaba dos tramos bajados me dijo: "Uff, no creía que era tan larga". Y, a continuación: "Qué bien os construyen ahora, ¿eh?".

Me quedé con el pronombre os. La mujer debía de pensar que la rampa no estaba construida para ella. Sin embargo, la utilizó, a pesar de ser "tan larga". Y es que mucha gente piensa igual: que las rampas, los accesos sin escalones, etc. sólo son para personas con problemas de movilidad.

Una de las ideas que guía el diseño para todos es que la discapacidad no es una situación especial de unos pocos, sino la situación general que todo el mundo encuentra en algún momento de su vida. Por poner un ejemplo, las puertas automáticas que se instalán en muchos establecimientos son tan útiles a un usuario de silla de ruedas como a una persona que va cargada con bolsas. Esa persona, cuando llegue a su casa, puede que no tenga ningún problema en acceder al pomo y abrir la puerta de su habitación, pero al salir del super "no tenía manos". Gente con carros de compra, con coches de bebé, bicicletas, esguinces, huesos rotos, algunas personas mayores, repartidores de mercancías... son tantas y tantas las personas con "problemas de movilidad".



Sobre los repartidores de mercancías, esta mañana escuchaba en la Cadena SER las explicaciones de Gregorio Lizalde, un tetrapléjico aragonés que ha colaborado en el programa Hoy por hoy este verano. Contaba que había visitado el Museo del Puerto Fluvial de Cesaraugusta y allí las únicas rampas que existían eran para transportar los toneles con más facilidad. A veces, cuando paso por bares, restaurantes y tiendas de todo tipo con escalones himalaicos o escaleras, pienso que los primeros en quejarse a los dueños deberían ser los repartidores, que tienen que subir ese escalón o esas escaleras con un carro lleno de cajas de botellas, o toneles de cerveza, por ejemplo.

Y volviendo a las rampas de mi barrio, además del diseño para todos, no estaría mal reivindicar la "limpieza para todos". Parece que las rampas no entran en el recorrido habitual del servicio de limpieza municipal. En una de esas rampas hay una lata de cerveza que ya me saluda cada vez que paso; lleva más de tres meses allí.