silla y escalera

20 de septiembre de 2005

Encuentre las diferencias

17:00 horas de la tarde. Una calle céntrica de mi ciudad. Parada de taxis. Señal de prohibido parar. No hay ningún taxi aparcado. Un turismo particular está estacionado en la parada. Un policía municipal pasa por ahí, ve el turismo y le pone una multa. Al cabo de unos minutos, llega la grúa y se lleva el turismo.

17:00 horas de la tarde. Una calle céntrica de mi ciudad. Zona de estacionamiento reservada para carga y descarga. Señal de prohibido parar. No hay ningún vehículo comercial en la zona. Un turismo particular está estacionado en la zona reservada. Un policía municipal pasa por ahí, ve el turismo y le pone una multa. Al cabo de unos minutos, llega la grúa y se lleva el turismo.

17:00 horas de la tarde. Una calle céntrica de mi ciudad. Zona de estacionamiento reservada a discapacitados. Señal de prohibido parar. Un turismo particular sin tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad está estacionado en la zona reservada. Un policía municipal pasa por ahí, mira al turismo de reojo y pasa de largo. Al cabo de unos minutos, llega un vehículo conducido por una persona discapacitada que pensaba estacionar allí. Tiene que seguir su camino

2 comentarios:

Daniel dijo...

A ver me arriesgo con una: Al tercer día ya no le andaría el radio o el teléfono al policía y las señales de humo que mandó no fueron muy bien interpretadas, o acaso pretendes esconder la noticia de la neblina? Tío tu si que eres mal pensado! Jua!!!

Ricardo Gómez dijo...

¡¡Fallaste!! Si fuera por la neblina, la persona discapacitada que quería aparcar lo habría intentado y se habría dado un golpe con el turismo que ocupaba la plaza de aparcamiento reservado.

¿Cómo iba a pensar que la plaza estaba ocupada? ¡¡Eso no pasa nunca!! :-)