silla y escalera

27 de noviembre de 2005

No ha sido para tanto


Habían anunciado el primer temporal de nieve por estas latitudes. Cada vez que ocurre, me pongo a temblar, y no de frío precisamente. La causa es, cómo no, las dificultades que la nieve y el hielo traen para poder desplazarme con mi silla de ruedas.

A comienzos de este año, estuve una semana sin poder salir de casa, a causa de una de esas nevadas fuertes.

Esta vez, afortunadamente para mí, no ha sido para tanto.

No hay comentarios: