silla y escalera

28 de octubre de 2006

¡¡A la rica tarjeta de estacionamiento!!

Vamos, como si hubieran leído mi entrada de ayer... el diario El Correo publica hoy, en su edición de Álava la siguiente noticia (que, para muchos de nosotros, no es una noticia):


Se han dado cuenta por fin; de algo que viene ocurriendo desde hace años y que ha sido reiteradamente denunciado por las asociaciones de personas con discapacidad.

No vale echar la culpa al mal diseño de la tarjeta y pasar la bola al Gobierno Vasco.
La solución, aunque no es fácil, pasa por un control mucho mayor por parte de la Policía Local del uso de esas tarjetas. La verdadera solución estaría en la buena educación y en la concienciación de los conductores. Pero en eso, por desgracia, no tengo ninguna esperanza...

La normativa permite el aparcamiento en zonas reservadas a personas con discapacidad cuando es la propia persona titular de la tarjeta de estacionamiento quien conduce el vehículo o cuando, siendo otro el conductor, la persona con discapacidad va montada en el vehículo.

Pero, desde hace años como digo, vemos aparcar y salir "por patas" del coche a personas sin ninguna discapacidad física que les pueda hacer ser titulares de la tarjeta, ni a ninguna persona con discapacidad de acompañante. Se trata de tarjetas falsificadas (fotocopia más plastificado hacen fácil el "milagro") o de tarjetas auténticas utilizadas de forma fraudulenta.

Sin ir más lejos, enfrente de mi portal, desde que vendí mi automóvil, han empezado a surgir como champiñones vehículos que aparcan en la plaza reservada que usaba yo antes y que exhiben en el parabrisas la tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad. Sólo la tarjeta, claro; la persona con discapacidad nunca aparece...

Tú coges mi plaza, coge también mi discapacidad



[Fotografía de boulanger.IE]

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Eso que comentas lo llevo sufiendo años en Madrid, desgraciadamente vivo en una zona comercial y no hay dia que me encuentre vehiculos, cuyos conductores no son minusvalidos, ocupando mi plaza. Lo considero una falta increible, pero tampoco entiendo como gente con este problema abusa cupando estas plazas sabiendo el daño que causa. LLevo años pidiendo que se coloquen las matriculas de los coches para los que se han dado esas plazas en concreto, pero las asociaciones se niegan ya que solo somos un 1% los que vivimos en el centro de las ciudades y tenemos estos problemas; asi les es mas facil aparcar a aquellos que vienen a comprar o ha pasar el dia; mientras tu que has gestionado la creacion de esa plaza te pasas la tarde dando vueltas por el barrio para intentar aparcar y que luego no se te mosqueen los vecinos por ocupar una "doble" plaza.

Ricardo Gómez dijo...

A mí, en principio, me parece una buena idea el colocar la matrícula del coche de la persona con discapacidad que ha gestionado la plaza. Hace unos años, existía ese sistema en San Sebastián, pero creo que ha desaparecido. De todas formas, le veo también dos problemas:

Por una parte, eso haría que tuviera que aumentarse el número de plazas reservadas, para poder ofrecer un número de plazas suficiente a las personas con discapacidad que se mueven por la ciudad.

Por otra parte, tampoco me convence demasiado el concepto de "aparcamiento privado", por decirlo de algún modo. Y eso que yo también he sufrido a los jetas que aparcan sin tarjeta, o con tarjeta falsificada o "prestada", en la plaza que uno ha gestionado. Y tener que esperar más de media hora para que aparezca la grúa. Y ver (qué olfato tienen) que justo en ese momento, o un minuto antes, aparece el dueño del vehículo y se lo lleva ante tu cara de cabreo.

Es una de las cosas que he perdido (afortunadamente) al haber vendido el coche, aunque todavía controlo, y me cabreo, cuando alguien aparca por el morro en la plaza reservada que antes usaba yo.

Andoni dijo...

Cuando ves a alguien utilizando la tarjeta de minusválido que sale andando alegremente del coche y le increpas,te dice que va a recoger al minusválido, cosa que sabes a ciencia cierta que es mentira, luego la policia te dice que no puede llevar la ley a rajatable pues tiene tarjeta y no puede perder el tiempo comprobando si es cierto o no lo que alega el jeta.
En resumen estamos desprotejidos y se aprovechan de ello siempre los delicuentes y sinverguenzas

Ricardo Gómez dijo...

Si la policía llama "perder el tiempo" a comprobar si los datos de la tarjeta coinciden con la persona que ha aparcado, está claro que algo no funciona. Muy claro.

Andoni dijo...

No se que entienden por movilidad reducida, pues dan tarjetas a cualquier persona que supere el 33% de discapacidad de cualquier tipo, que luego les ves haciendo futin,paseando grandes distancias o suviendo 200 escaleras, y de esta forma fastidiando a los grandes inválidos en silla de ruedas o muletas que no pueden sortear ni un simple bordillo