silla y escalera

19 de junio de 2008

Autobuses La Unión: una mala solución

Acabo de volver de Bilbao en un taxi de 70 plazas. ¡A ver quién da más! Eso sí, no ha sido nada fácil conseguirlo, me ha costado lo suyo. Os cuento.

Mi novia y yo hemos ido a Bilbao a una comida familiar. El viaje de ida de Vitoria a Bilbao ha transcurrido sin problemas, como siempre. Pero no puedo decir lo mismo de la vuelta.

Como es preceptivo, ayer miércoles llamé por teléfono a Autobuses la Unión para preguntar a qué horas disponían de vehículos con rampa para poder viajar con mi silla de ruedas. Para la vuelta de Bilbao a Vitoria, me contestaron que había a las 19:20 y a las 20:45. Muy bien.

Hoy al mediodía, al llegar a la estación de Bilbao, hemos vuelto a preguntar en la taquilla para que nos confirmaran los horarios. Efectivamente, a las 19:20 y a las 20:45. Muy bien.

A las 18:45, hemos comprado los billetes para el autobús de las 19:20. Muy bien.

Pero a partir de ahí nada ha ido bien.

El conductor del autobús de las 19:20 nos dice que lleva dos días con la rampa averiada y que, por tanto, no puede subir la silla. O sea, que dos días y en la empresa nadie se ha enterado. Una empresa que funciona como es debido, todo un ejemplo, vamos.

Inmediatamente hemos ido a la reclamar a la taquilla, donde la persona que atendía (una de las más antipáticas que me he encontrado tras un cristal) nos dice que tenemos que esperar al bus de las 20:45.

Nos negamos y proponemos que nos pongan un taxi para poder ir a Vitoria, ya que el autobús que nos dijeron que podíamos tomar no puede bajar la rampa. La taquillera llama al inspector, quien le dice que no, que sólo nos ofrecen esperar al otro autobús.

Mientras rellenamos la hoja de reclamaciones, la taquillera nos avisa de que han desviado un bus que ha salido de Leioa, para que entre en Bilbao y nos recoja. Un cuarto de hora más tarde, llega el autobús, pero la rampa tampoco funciona bien, porque no sube del todo. Además, una vez bajada, se queda bloqueada y ya no se mueve. Así que la gente que venía en ese autobús y ha sufrido un retraso y ha estado esperando por culpa de la negligencia de Autobuses la Unión, tiene que pasar a otro vehículo que sale a las 20:45.

Vuelta a la taquilla y allí nos dan la misma "solución": esperar al autobús de las 20:45. Viendo que el tiempo pasa, accedemos a esperar, pero preguntamos qué solución nos dan si también falla la rampa de ese autobús. Por supuesto, nos contestan que esa rampa no va a fallar (¡como para creertelo a esas alturas!), pero que si falla me ayudarían los conductores a subir al bus y la silla iría en la bodega. Les contesto que ni me podrían subir por esas escaleras al autobús ni la silla entra en la bodega. Pues no hay otra solución. Cojonudo.

Cuando nos disponíamos a pedir la segunda hoja de reclamaciones, el conductor del bus que había venido de Leioa nos dice que probemos a subir otra vez, que ahora la rampa ya funciona. Y funcionaba

Así que, finalmente, hemos salido a las 20:00 en un autobús para nosotros solos: un taxi de 70 plazas.

¿Cuánto le ha costado a Autobuses la Unión el viaje de ese bus de Bilbao a Vitoria y el ajuste de vehículos u horarios que hayan tenido que hacer? ¿Más que el taxi que habíamos pedido desde el principio y que habría ahorrado todas las molestias y el retraso a los viajeros que venían de Leioa?

Por cierto, sólo espero que en Autobuses la Unión no revisen los frenos igual que revisan las rampas.

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

No niego que la empresa tenga culpa por no revisar la rampa, pero yo estaba casualmente por la estacion y decirle que uste muy amable no era, por decir bastante grosero. Puedo entender que por las circustancias pueda expresar de ese modo su enfado, pero si la persona que estaba detras de la ventanilla era antipatica usted la persona mas educada tampoco. Por cierto tampoco explica que el conductor pudo arreglar la rampa, La silla puede entrar en el MALETERO, no bodega (esto no es un avion) y no seria la primera persona impedida que recibe ayuda para poder subir. Sin mas un saludo

Ricardo Gómez dijo...

Estimado anónimo:

Muchas gracias por pasarse por este blog. Como comprenderá, no podía exhibir mi mejor sonrisa cuando la "amable" persona de la taquilla no me daba ninguna solución al problema (SU problema) de que la rampa del autobús no funcionase, y ante la perspectiva de tener que pasar la noche en la estación si la rampa del último autobús adaptado, el de las 20:45, tampoco funcionaba. Ni siquiera fue capaz de decirme qué harían en ese caso. Así que yo no estaba, precisamente, para repartir sonrisas a los empleados de La Unión.

En cualquier caso, protesté y me enfadé, por supuesto, pero me gustaría que me indicara en qué modo fui grosero.

Por otro lado, si lee toda mi entrada, puede observar que sí digo que el conductor arregló la rampa (si no, igual todavía estábamos esperando...): "Cuando nos disponíamos a pedir la segunda hoja de reclamaciones, el conductor del bus que había venido de Leioa nos dice que probemos a subir otra vez, que ahora la rampa ya funciona. Y funcionaba".

Por último, el término "bodega" lo escuché de boca de uno de los empleados de La Unión, no me lo he inventado yo. En cuanto a que mi silla eléctrica puede entrar en el maletero, lo dudo; pero si entrara, sólo lo aceptaría si me firman un seguro en caso de que se estropee durante la maniobra o en el viaje.

Un saludo,