silla y escalera

23 de mayo de 2009

El Ministerio del Interior tampoco cumple la ley

Ayer fui a renovar mi documento de identidad. La última vez que lo renové fue hace diez años, cuando todavía andaba sin silla de ruedas, aunque con dificultad.

Lo que me encontré en la entrada fue una de esos aparatejos que tanto me gustan, una plataforma elevadora para salvar las escaleras y llegar a las oficinas.

La plataforma, como suele ser habitual en sitios oficiales, no cumple la normativa de accesibilidad, ya que sólo tiene una tara de 150 Kg. y sus medidas son demasiado pequeñas.



Para renovar el carné era necesario, al parecer, que subiera, ya que el dispositivo para registrar las huellas dactilares no se podía bajar.

Así que tuvieron que subirme en la plataforma, con varias personas intentando levantarla un poco para "engañarla" y que no sintiera tantos kilos encima.

Finalmente, pude renovar el carné y, por supuesto, bajar fue mucho más fácil (aunque la plataforma se doblaba peligrosamente debido al peso).

Ni qué decir tiene que pedí y cumplimenté la hoja de reclamaciones oportuna. Espero que no tarden mucho tiempo en dar una respuesta y en cambiar la rampa o --mejor todavía, aunque es mucho soñar-- trasladar las oficinas a un sitio realmente accesible sin necesidad de esos aparatos que los carga el diablo.

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